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Testimonio Hermana Ana

hijadelaltisimo27Hola hermanos de EL REGRESA. Imagino que están con ansias de saber mi amplio  currículum de vida cristiana, el cual  es amplio por los testimonios ocurridos dentro de 50 años sin tener a Cristo, y de muchos más testimonios apenas en 4 años de convertida a Cristo.  Mi currículum justamente es, el de una nueva criatura nacida en Cristo, pero lo tomé en serio, con todas mis fuerzas. Y aqui estoy. He hecho en corto tiempo lo que sentí que tenía que haber hecho decenas de años atrás. Y dije: No puedo perder el tiempo, tengo que ganar tiempo en Cristo rápidamente, para ayudar a otros.
En este mes de marzo cumplo 54 años de edad. Casada, 1 hija de 22 años. Esposo católico, apostólico y romano, diametralmente opuesto a mí y, ya pueden deducir que no son fáciles las cosas en el hogar, pero Dios me ha dado don de paciencia y amor por mi prójimo, más aún si es mi esposo. Así como Dios lidió con enorme paciencia hacia mí por causa de mis rebeldías, ahora yo estoy llamada a hacerlo con aquellos que todavía no han tenido un encuentro con Cristo para superar esta y otras cosas, enseñándoles que nunca es tarde para empezar en Cristo.
 50 años de mi vida sin Cristo, y cuando alguien se me acercaba a predicarme el evangelio les decía: “No gracias. Yo soy católica, o les daba una moneda o un billete para que se fueran rápido”. No sabia que esto causaba un dolor en Cristo y hacia el hermano que está llevando la palabra de Dios. Lo sé, porque me duele cuando ahora me lo hacen a mí.
De Jesucristo, lo único que sabía era que lo habían crucificado unos hombres malos y que lo había hecho por nuestros pecados, pero no discernía más nada acerca del verdadero y profundo significado que esto representa para la humanidad, porque no dejaba que nadie se acercara a predicarme ningún evangelio de Cristo, porque sentía que era suficientemente inteligente, fuerte, testaruda, orgullosa y “yo solita” lograba las cosas. (¿…?).
ANTES DE MI COVERSIÓN A CRISTO, la última doctrina que Satanás había puesto en mi vida era, que “dejara quieto a Dios, y no lo molestara” para pedirle ayuda por ninguna dificultad surgida en mi vida o en el trabajo, porque debía recordar que Dios estaba muy ocupado con las cosas de la demás gente pecadora y problemática del resto del mundo. (¿…?) Y era mejor no molestarlo, para no engrosar la agenda repleta que Dios tenía.. ¿Qué les parece?.
Y de esa manera ingenua, yo sentía que cooperaba con Dios en no ocasionarle más dolores de cabeza y sentía que lo estaba haciendo bien ¿se dan cuentas de las astucias del diablo?, y que lo único que necesita para tomar el control nuestro, de forma que ni lo detectamos, es solamente estar sin conocimiento del evangelio de Cristo. Mis acercamientos religiosos eran a través de una imagen de cerámica, a ella clamaba, amaba y le consultaba todo. Y hasta le mandé a construir una jardinera con matas y flores. Pero un día, estando bajo fuerte  aflicción, mientras le clamaba  y le preguntaba madre, por qué me estaban pasando cosas y ella nada que me ayudaba, vino a mi oído como otra voz audible: “Ada y ¿por qué no te diriges a tu Dios, el que hizo el cielo y la tierra?”.
Jamás había leído la biblia y cursando el bachillerato, la monja nos daba algo de la palabra, pero mis compañeras y yo estuvimos ajenas y aburridas, ante cualquier intento de escuchar la palabra de Dios, sacando en plena clases las revistas que ningún adolescente debe ver, lo cual hacíamos a escondidas.
Provengo de una familia católica, de esas que tampoco iban a misa sino cuando había un bautizo o boda. Ese mismo año 2007, ya el enemigo había saturado con vacíos mi vida, cuya ansiedad y quebrantos venían desde dos años atrás y, me tenía casi lista, ya nada me llenaba, y hasta llegué a expresar: “Hay, Diosito, ando que nada me llena, no aguanto este vacío, mejor llévame contigo para estar allá en el cielo junto a tí” y no sabía que era el enemigo poniéndome ya plazo para llevarme,  engañándome con irme al cielo junto a Dios, siendo una mentira, pero Cristo fue más ágil, sabio y poderoso que él y recibiendo una hermana mía 2 tarjetas de invitación para ir a una iglesia cristiana, ese mes de septiembre 2007, por primera vez ponía mis pies en una iglesia cristiana junto a mi hermana. De los frutos de esas dos invitaciones, les cuento que casi toda mi familia está convertida a Cristo, faltan pocos, pero vienen llegando más.
  Tengo muchas cosas para contar y, tendré que empezar a escribir un libro, porque 50 años sin Cristo es mucho lo que hay que contar y justamente a esa edad, Dios decide sacarme de ese mundo de mujer buena y dadivosa con mi familia, una especie como líder en mi familia, pero  con áreas en mi vida, que se correspondían con todo aquel que NO sabe nada de Cristo, viviendo en tinieblas a pesar de ser buenas personas. Mis fortalezas eran el trabajo para acumular riquezas y dejárselas a mi familia para que “tuvieran algo con qué defenderse (¿…?)”. Ya imaginarán de qué manera me enseñó Dios que esto no es así.
Yo no creía en el infierno, y del mismo decía, que estaba acá mismo en la tierra, y que lo que hacíamos aquí,  lo pagábamos acá mismo, repitiendo los disparates que escuchaba de la gente igual de incrédula que yo. Sé que el mundo está lleno de esta gente que no cree en el infierno.
En ese primer año de mi conversión, escuché el testimonio sobre el infierno, a cargo de la colombiana  Gloria Polo y en medio de mi rebeldía dije: Eso es mentira.
Hasta que un día, un poco conmovida por lo que había escuchado a regañadientes a través del testimonio, tuve una conversación o encuentro con Dios y le dije: “¡Padre!, tu sabes que soy incrédula y llevo muchos años de mi vida siéndolo. Ese testimonio de Gloria Polo me cuesta creerlo, Señor. ¿Puedes darme una confirmación o prueba, para que yo crea que efectivamente el infierno existe? Y así temer, y predicárselo además al resto de la gente?.
Hermanos:  Y justo a la semana, viajé a la ciudad de Maracay, Venezuela y el taxista que me hizo el servicio, colocando una canción cristiana, me reveló durante el recorrido, su testimonio acerca de su experiencia con el infierno. El me testificó que fue declarado clínicamente muerto y que durante ese lapso de tiempo había ido al infierno y me contó el resto de cosas horribles. Me refirió también, que habiendo él  invocado desesperadamente el nombre del Señor mientras era trasladado por los demonios a través del túnel pestilente que lleva las almas al infierno, vino una luz a él y, el Señor, perdonándolo, le devolvió la vida, con tal que contara a la humanidad lo que había visto.
Hermanos: Jesucristo es así. Nunca jamás conocí a alguien tan hermoso, suave, delicado con paciencia y repleto de amor, como nuestro Señor Jesucristo en la persona del Espíriu Santo.
 En vez de haber condenado mi incredulidad y rebeldía en la que aún me encontraba en el año 2008, donde le conminé a que me probara o me reconfirmara lo de la existencia del infierno, de lo contrario no aceptaba ese testimonio de Gloria Polo, Dios me escuchó y lo hizo esa misma semana, a través de una persona que había tenido la experiencia. Y allí fue que creí que efectivamente el infierno existía, y dándole gracias a Jesús y afirmando que verdaderamente él hace cualquier cosa por salvarnos, creí en sus maravillosas y prontas respuestas.
Entendí que es un Dios vivo, que oye y responde todas nuestras súplicas, así estemos aún en estado de orgullo y rebeldía, aún así nos ama y lidia con nosotros siempre y cuando seamos amables y respetuosos con él “y yo lo era”, a pesar de no conocerlo. Y con su amor infinito nos va transformando poco a poco. hasta hacernos nuevas criaturas.
Y su presencia me iba guiando y me revelaba cada vez más cosas de la biblia, creciendo día a día en mí, una gran necesidad muy profunda por ayudar a ser salva a la humanidad.
Después que creí y  sentí horror por lo del infierno, entró en mí este pensamiento de  gran preocupación:
“¡DEBO PREPARARME PARA AYUDAR A LA HUMANIDAD!. NO PUEDO DEJAR QUE MILES DE MILLONES  DE GENTE, SUS ALMAS SE PIERDAN, y ardan en el infierno de forma perpetua, por no haber seguido a Cristo ¡Y YO IBA A SER UNA DE ELLAS, si no estaba ahora convertida a Cristo! y hubiera ocurrido mi muerte en cualquiera de estos años pasados. Dios tuvo misericordia conmigo, debo extender esa misericordia a otros ¡YA!.  ¡NO PUEDO QUEDARME DE BRAZOS CRUZADOS!, repetía una y otra vez. ¡¡SEÑOR, ÚSAME!!”.
Y “DIOS, EFECTIVAMENTE PROBÓ MI ORAZON, y el día 24-11-08, mientras le adoraba y le clamaba, entró este pensamiento en mí y era la voz de Dios, casi audible:

“Abre un correo (mail) y comienza a escribir sobre mi evangelio. Coloca la fecha de hoy (24-11-08), porque será una fecha que se recordará como inicio de más hechos que se van a desencadenar a futuro, y será recordada esta fecha”.

Comentarios
  1. ana vilma portillo

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