Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Compartir en Google+

Sabiendo en quien contar

El-Desafio-8Con el objetivo de encontrar esa satisfacción de sentirse bien, feliz de que estaba cumpliendo con el propósito de su vida, Andrea Scalas eligió una carrera en la contabilidad, y luego consiguió un trabajo de ensueño en un estudio prestigioso en Italia, pero sólo encontró decepción.

Al no encontrar satisfacción en sus aptitudes, en su trabajo ni en la estabilidad económica, Andrea recuerda: “Busqué respuestas en el tabaco, el alcohol, la pornografía y en trabajar más arduamente”.

Sin embargo, admite que encontró que ninguna de ellas eran satisfactorias, “Era como correr tras el viento.”

Educado en la religión tradicional, se sintió traicionado por Dios después de ver a su hermana menor quedar inconsciente en un accidente automovilístico y luego morir de daño cerebral.

“Dejé de ir a la iglesia por un

tiempo,” Andrea recuerda, “pero me di cuenta que no tenia paz en mi corazón, excepto cuando entraba en una iglesia”.

Con una creciente irritabilidad e inquietud en su espíritu, a los 30 años de edad, comenzó a dudar de las condiciones de su vida espiritual, así que decidió leer la Biblia por primera vez en su vida.

A pesar de pensar que su tía parecía ser intolerante, también observó que ella sí parecía estar llena de alegría, paz y fuerza, incluso en tiempos de graves dificultades. Lo más importante, era una creyente dedicada a Jesucristo.

Después de recibir respuestas insatisfactorias de parte de sacerdotes y monjes acerca de la fe, la vida eterna y la salvación, Andrea comenzó a hablar acerca de Jesús con algunos misioneros extranjeros que tenían una misión en Italia.

Recuerda que estos amigos eran desinteresados, no eran materi-

“Trabajar más arduamente era como correr tras el viento”, dice Andrea Scalas

Cuando declaró su fe en Jesús de manera pública, por medio del bautismo, recuerda haber tomar una decisión de “desenchufar el cable a mi antigua vida que fue construida sobre cosas que no traen amor, y conectar un cable nuevo que obtiene su energía de Jesús.”

Y continúa: “Ahora tenía una respuesta a esa pregunta:” ¿Si usted muriera hoy, ¿iría al cielo?”

“Me faltaba un Salvador que midiera recibir el castigo por mis

él comparte que Dios le dio un trabajo muy gratificante en Singapur.

Él explica: “Permití que Dios haga lo que Él quiere de mi, y que me ayude a alejarme de las tentaciones del pecado, y que Él sea quien dirige mi trabajo, desde lo simple a las tareas más difíciles.

“Ahora no tengo miedo a la muerte. Me siento como si realmente tengo un tesoro.

“La isla con el tesoro escondido, que tanto quería encontrar, ahora

Dejar un comentario