Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Compartir en Google+

El significado de la vida POR SHERIDAN VOYSEY

Todos nosotros, en algún momento, reflexionamos sobre esta pregunta. Al repasar, me parece que nuestra cultura nos ofrece cuatro respuestas a esta cuestión del sentido de la vida.

1.    Vivir en armonía con el ser superior

Esta primera respuesta es religiosa en general – por lo general, de hecho, puede ser pronunciada por un sacerdote, un imán y un gurú de la Nueva Era por igual, a pesar de que sus creencias son diferentes entre si. Ya sea entendido como un ser, una fuerza o un principio cósmico, se cree que el significado se encuentra cuando la vida se vive en armonía con la “divina” voluntad.

Históricamente, la mayoría de las culturas han tenido una visión religiosa acerca sentido de la vida. La nuestra también lo hizo una vez, pero ya no lo es y ahora está restringido a nuestros centros de culto o de algunos libros en la sección de ‘Religión’ de nuestras librerías, y sólo de vez en cuando sale a flote en nuestras películas y novelas.

2.    Una broma

Para los filósofos escépticos de los siglos 19 y 20, la vida era una broma.

La pregunta “por qué”, dice Friedrich Nietzsche “no encuentra respuesta”. Debemos construir nuestras vidas sobre la “desesperación inflexible escribe Bertrand Russell. Argumentando la vida como algo absurdo, Albert Camus creía que la pregunta final es si debemos o no suicidarnos.

Culturálmente, esta semilla escéptica ha producido mucho fruto – manifestado en la obra teatral de Samuel Beckett “Esperando a Godot”, el movimiento del Dadaísmo en el arte, la Guía del Viajero Intergaláctico en la ficción, el punk en la música, y Seinfeld en la televisión (que era, después de todo, un espectáculo sobre la “nada”),

3.    Lo que te salga

Tras la gran pregunta de Albert Camus, muy pocos de nosotros queremos cometer suicidio. Si la vida no tiene sentido en sí mismo, entonces tenemos que darle nosotros el significado. “La pregunta adecuada…”, escribe AC Grayling en su libro Pensando en Respuestas, no es “¿cuál es el significado de la vida? “, sino” ¿cuál es el sentido que, en mis relaciones, mis metas, mis esfuerzos, mis talentos, mis diversas acciones e intereses, mis esperanzas y mis deseos, estoy o debería estar creando para mi vida? “

Esta es quizás una de las respuestas más populares con el significado de la vida actual. Como lee la camiseta: “El significado de la vida es darle sentido a la vida”.

4.    Un misterio

Para algunos, las distintas teorías son difíciles de desenredar, por lo que quedan confundidos o abandonan la búsqueda de la solución por ser difícil de alcanzar. La cultura popular refleja esta respuesta a menudo. Homero Simpson una vez le preguntó a Dios cuál era el sentido de la vida. Cuando Dios comenzó a responder, aparecieron los créditos finales y terminó el episodio.

Somos buscadores de significado

El ser humano es buscador de significado. Con esto en mente, me pregunto si estas cuatro respuestas realmente destilan a sólo dos. En la práctica, la persona que cree que la vida no tiene sentido trata de “hacer” uno – al igual que la persona que cree que todo es un misterio.

El que responde “lo que te salga” tiene mucho que ofrecer, ya que el sentido se encuentra en muchas de las actividades de la vida – en amigos y amantes, hijos, naturaleza, arte, premios y carreras. Pero como locutor he entrevistado a personas que han tenido todas estas cosas y aún le faltaba sentido. Algunos han tenido el amor y el éxito. ‘Tenia un marido que me amaba”, dijo la leyenda del R&B Gloria Gaynor. Tenía casas y automóviles y joyas y pieles… pero me sentía insatisfecha.” Muchos han cumplido sus sueños. “Mi sueño se había hecho realidad y yo estaba de gira por el mundo”, me decía el ex cantante de Korn, Brian Welch. “Pero cuando estás de gira se extraña la casa y cuando estás en casa se extraña viajar. Nunca se es feliz.

El Dador de significado

Esto nos lleva de nuevo al principio – a Dios. Pero, ¿cuál es la respuesta bíblica a la cuestión del sentido de la vida, a diferencia de la amplia respuesta religiosa que se describió al comienzo?

Primero, Dios es la fuente de la vida espiritual. Fuimos creados para tener esta vida habitando en nosotros de la misma manera que un manantial llena un pozo, como un fuego llena una chimenea o como Dios habitó en el templo (véase 1 Corintios 6:19).

Pero por consecuencia de la rebelión original de la humanidad, hemos sido separados de la fuente de vida, dejándonos vacios por dentro – el pozo ha perdido su manantial, la chimenea ha perdido su fuego, y el templo ha perdido a su Dios – lo que nos deja con una vida que carece de propósito y significado.

El Nuevo Testamento emplea dos palabras diferentes para “vida”: bios, que significa vida natural creada, y zoé, que significa vida eterna sobrenatural de Dios. Podemos tener bios pero no zoé.

Podemos estar biológicamente vivos pero muertos espiritualmente.

Pero hubo un hombre que salió de Galilea. “En él estaba la zoé”, se decía de Él (Juan 1:4). “Yo he venido para que tengan zoé,” dijo de Sí mismo (Juan 10:10). Jesús, el Hijo de Dios, vino a dar rienda suelta al manantial en el pozo, para colocar el fuego de nuevo en la chimenea, para que Dios more en nosotros, en el templo de nuestro corazón.

A los 18 años de edad estaba tratando, desesperadamente, de encontrar significado como DJ en una discoteca. Mi búsqueda incluyó una pequeña dosis de éxito en mi ciudad. Pero mis logros no podían llenarme. No había manantial dentro mío, no había fuego, no habia zoé – hasta que me entregué a Jesús. Poco después, la vida comenzó a sentirse diferente. Me sorprendí al sentir una sensación de alegría mientras trabajaba.

En segundo lugar. Dios nos invita a entrar en su historia.

La Biblia registra la historia del universo, que comienza con un Dios que crea un mundo lleno de criaturas, flores y luz, con el hombre creado a su imagen como su colaborador. Después de esto, una gran rebelión desató el mal, el dolor, la frustración y el desorden en el mundo. Una misión de rescate se puso en marcha, con Dios mismo visitando la tierra, aceptando nuestra burla, ridículo y crucifixión, para luego resucitar de la muerte y ofrecer el perdón de pecados y la restauración de la vida. La historia termina con el juicio sobre los rebeldes e impíos y la restauración completa – en un cielo nuevo y tierra nueva, donde las heridas son sanadas, los anhelos cumplidos, de belleza radiante y la armonía restaurada (Isaías 35; 65:17-25, Apocalipsis 21-22).

La comprensión de este registro verdadero de nuestro pasado y nuestro futuro, nos ayuda a interpretar nuestra experiencia cotidiana. El orden y la belleza del mundo tienen sentido dentro de esta historia, al igual que nuestro anhelo de ser amados y el deseo de encontrar un propósito y significado en la vida. Ellos son parte del diseño de la creación de Dios. A los horrores de las guerras, el hambre, la codicia y la corrupción se les da un poco de contexto. Son intrusos y nunca debían estar aqui. Nuestro profundo deseo de ver los errores enmendados y que cese el mal tiene sentido. Este mundo no está como debería ser, pero un día lo será bajo la obra de restauración de Dios a través de Jesús. Fuera de esta historia la vida es una cosa librada al azar y sin sentido,’ por cierto.

En tercer lugar, Dios nos invita a su actividad. Él se está moviendo, empujando la historia hacia su conclusión – invitando a la gente a Su vida, transformándolas y, a través de ellos, comunidades enteras. Dios nos da un papel especial dentro del desarrollo de su historia. Su vida en nosotros nos proporciona la energía para compartir las buenas nuevas de Su misión de rescate. A través de nosotros habla, sana, consuela, reconcilia, anima, guía y enseña. A través nuestro alimenta, viste, planta, advierte, perdona, protesta, ama. Es una cosa impresionante participar en la obra de Dios.

Para el cristiano, el significado de la vida es vivir con Dios – un Dios que nos invita a entrar en su vida, su historia y su actividad. ¿Podría existir un significado y propósito más especial que este?

Dejar un comentario