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Los sueños del Los sueños del surfista ciego se cumplen

El surfista brasileño Derek Rabelo nació ciego, El surfista brasileño Derek Rabelo nació ciego, pero esto no ha obstaculizado su visión en la vida.

Considere cuán difícil es la hazaña de hacer surf sin el don de la vista. El terreno de juego para un surfista está cambiando constantemente, ya que se desplaza a lo largo de los diferentes contornos del fondo del océano. Tom Curren, tres veces campeón del mundo, reflexionó acerca de lo que debe ser. Dice que posiblemente podría imaginar a una persona que practicara surf siendo ciego si había surfeado antes de perder su vista. “Pero”, admitió, “estar totalmente ciego desde el principio, eso es lo que me deja totalmente desconcertado”. De hecho, cuando me enteré de Derek Rabelo, pensé que probablemente sólo brincaba sobre su tabla de surf sobre las olas blancas cerca de la orilla y se limitaba a ir en una línea recta. Pero al ver los vídeos de YouTube, yo me quedé lisa y llanamente conmocionado. Derek no sólo estaba descendiendo por algunas buenas olas de tamaño considerable, sino que también realiza giros sobre su tabla posicionándose para poder seguir surfeando sobre la línea de la ruptura de la ola. Criado en Guarapi, Brasil, cerca de la playa, y con el nombre en honor al famoso surfista hawaiano Derek Ho, Derek se inspiró a probar el surf mientras escuchaba a su padre, tíos y amigos hablar de surfear olas increíbles. “Tuve un sueño de surfear,” Derek me explicó durante su visita a California.

“Yo podía oír el océano y podía sentir el sonido de las olas.” Cuando finalmente compartió con otros su deseo de intentarlo a los 16 años de edad, su familia le animó a que vaya en pos de su sueño, pero también se enfrentó a muchos detractores. “Realmente fue un desafío”, recuerda, “porque todo el tiempo la gente me decía ‘no puedes hacer eso’, pero yo nunca hacía caso a esas personas. Yo estaba confiando en Dios, colocaba mi fe en Él y creía en mí mismo”. Después de unos meses de entrenamiento físico intenso y muchos nerviosos, cámaras de los noticieros de todo el Brasil llegaron para verificar la historia de que un niño ciego verdaderamente estaba haciendo surf. Luego, en febrero de 2012, con sólo dos años de experiencia como surfista, Derek desafió a lo que posiblemente es la ola más peligrosa del mundo. El infame Banzai Pipeline en la costa norte de Hawaii es un lugar donde muchos surfistas se han roto el cuello y hasta han perdido la vida en la búsqueda de una intensa descarga de adrenalina. Remando hacia el oleaje caótico con un par de amigos, su primer intento fue muy decepcionante. La inmensa multitud, en gran medida ajeno a la condición de Derek, no le permitieron montar ni una ola.

Encontrándose con algunos amigos en una iglesia local, obtuvo la ayuda de algunos de los surfistas locales, como la del surfista profesional Makua Rothman para despejarle el camino hasta la línea de espera. Al día siguiente, los mejores surfistas del mundo fueron testigos de cómo un ciego, no sólo logró ponerse de pie sobre una de las olas más altas de la tierra, sino que también presenciaron cómo regresaba sobre la pared de la ola y casi logra pasar por el tubo. Los lugareños aquí en Pipeline no son fácilmente impresionados, pero la actuación de Derek dejó a todos asombrados. Makua, quien ha abordado olas de más de 15 metros de altura, se maravilló, exclamando: “Yo estaba gritando como un loco porque yo nunca le dije dónde rompían las olas y él se zambulló con una sincronización perfecta. Yo estaba como, ‘¿Estás bromeando? “¡Este chico es mi nuevo héroe! ¡Increíble! “. Derek ofreció una sonrisa gigante antes de que finalmente nos diera la respuesta en cuanto a cómo lo hace: “La fe para mí es creer que lo imposible para el hombre es posible para Dios. La Biblia dice que el amor perfecto echa fuera el temor, así que trato de vivir por fe y no por vista”. Fue esta fe, desafiante pero a la vez sencilla como la de un niño que llamó la atención del ex-surfista profesional y cineasta Bryan Jennings, quien es conocido por su documental sobre la surfista con un solo brazo, Bethany Hamilton, que resultó en la película Soul Surfer.

Bryan sabía que la historia de Derek tenía que ser contada al mundo, asi que produjo un documental titulado “Más allá de la Vista”, que fue lanzado en los EE.UU. en marzo de 2014. Durante el rodaje, Bryan le sugirió a Derek que intentara surfear los 21 metros de altura que las olas montañosas de la famosa playa Jaws en Maui le presentaban. “Yo estaba bromeando, pero él se entusiasmó y dije: ‘¡Sí!’”, Recuerda Bryan. “Este tipo está loco. Él tiene cero miedo”. Mientras que su pasión por el surf es obvia, Derek demostró el mismo nivel de entusiasmo cuando traje a colación el tema de Dios. Derek dice que se crió en una familia cristiana: “Siempre he oído el evangelio y cuando estaba interesado en saber más acerca de Jesús, entonces empecé a ir a la iglesia.” En sus años de adolescencia, Derek decidió entregar el control de su vida al Señor Jesucristo y que ahora todos los días se encomienda a su cuidado. “Tenemos que ejercitar nuestra fe todos los días y siempre tratamos de hacer eso. Jesús es el único camino, la verdad y la vida. Él hizo que todas las cosas ayuden a mi bien”. A la medida que él empezó a compartir más sobre su fe, le planteé la pregunta de cómo él sabe que Dios es real. Derek respondió: “Porque es Él quien me da el poder para hacer todo lo que hago.” Cuando se le preguntó sobre qué espera, en última instancia, que la gente sepa a partir de conocer su historia, hizo una pausa antes de contestar: “Espero poder motivar a otros a lograr sus sueños, pero lo que realmente me gustaría es que todo el mundo pueda conocer al Señor Jesús, porque esto es lo más importante en la vida. Él es nuestra salvación”. Observar como Derek vive todo lo que cree, me hace reflexionar sobre más que unas pocas grandes verdades espirituales. Esto me recuerda que Dios es infinitamente más grande que nuestros problemas y que Él verdaderamente puede hacer más de lo que pedimos o entendemos (Efesios 3:20). Al escuchar una historia como la suya también demuestra que lo que puede parecer una tragedia en un principio puede llegar a ser una bendición encubierta (Romanos 8:28). Ahora que ha surfeado Pipeline, Derek dice: “Quiero seguir surfear olas grandes y yo nunca he estado en Indonesia ni Tahití, y me gustaría ir el año que viene”. ●
por cortesía de Sports Spectrum

FUENTE: Periódico El Desafío (http://challengenews.org/us-es/)