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ESTO SÍ ES VIDA

Las adicciones de la estrella de Korn fueron destrozadas

aboreando su estatus de celebridad como bajista de la banda de heavy metal, Korn, Reginald Quincy “Fieldy” Arvizu rápidamente se ganó la mala fama de un dios del rock, un chico fi estero y mujeriego. Como miembro fundador de la banda, Fieldy experimentó la gloria de ver a Korn convertirse en una de las más grandes bandas de metal de todos los tiempos, ganando dos premios Grammy, obteniendo seis nominaciones al Grammy y vendiendo más de 30 millones de álbumes en todo el mundo. Con la fama, la fortuna y el estilo de vida de un rockero, Fieldy dice que se convirtió en “una persona realmente mala” y pasó 20 años destruyéndose a sí mismo. “Era provocado fácilmente y me convertía en una persona muy violenta, podría matar a alguien”, dice. “Cuando me metí en las drogas y el alcohol las fi estas eran bastante pesadas. Se llegó al punto en el que estaba totalmente fuera de control”. Como hijo de un músico, Fieldy dice que el ambiente en la casa en que se crió en Bakersfield, California, fue similar a la de un club nocturno. “Mi padre estaba en una banda”, dice. “Siempre había gente en nuestra casa, de fiesta y tocando música. Era como si fuera una gran fi esta todo el tiempo.

“ Fieldy dice que su comportamiento desenfrenado empezó a los 14 años de edad cuando sus padres se divorciaron y él comenzó a llevar bebidas a escondidas a su habitación. “Levanté una pared para no sentir más emociones”, dice. “Fue entonces cuando me volví un alcohólico, como una manera de que nadie me vuelva a hacer daño. Desde ese momento, no recuerdo haber estado sobrio ni un día”. La formación y el crecido éxito de Korn amplificaron esta adicción y cuando se añadieron las drogas a esta mezcla, Fieldy se encontró sirviendo condena en la cárcel en varias ocasiones. “Mirando hacia atrás, me doy cuenta de que debería haber estado en la cárcel la mayor parte de mi vida. Simplemente hubieran muchas veces en las que no me atraparon”, dice. No fue hasta que a su padre se le descubrió una misteriosa enfermedad que Fieldy se dio cuenta de que el dinero y la fama no le podían comprar todo. “A pesar de que contraté a los mejores médicos que pude encontrar, su salud continuó deteriorándose hasta que murió”, dice.

Antes de la muerte de su padre, Fieldy sabía que su padre había abrazado la fe cristiana y que su último deseo era ver que su hijo también conozca a Cristo como su Salvador personal. En medio del caos hospitalario la madrastra de Fieldy le rogó que orara para aceptar a Jesucristo en su vida y Fieldy dice que lo hizo porque todo el mundo se estaba volviendo loco. “Esto no significaba mucho. Estaba tan fuera de mí en ese momento “, dice. “Volví a la casa, y ahí fue cuando pasé por un momento oscuro y profundo. Fue allí donde empecé a pensar – de lo que me estaba haciendo a mí mismo, pensaba en la muerte, en todo lo que estaba dejando atrás. No podía soportarlo más. “ Fue entonces que Fieldy clamó a Dios con un corazón sincero, pidiendo perdón por todas las cosas malas que había hecho y pidiéndole a Jesús que entrara en su corazón, cambiara su vida y rompiera sus adicciones. “Yo le digo a mucha gente que puede hacer la oración con su mente, pero eso no va a hacer nada. Hay que hacerlo con el corazón “, dice. Fieldy dice que sintió el Espíritu Santo entrar en él y, después de orar por las cosas a las que se sentía esclavizado, dejó de beber tan pronto como llegó a su casa después funeral de su padre.
“Sólo recuerdo estar sentado, pensando, Dios puede quitar mi deseo de drogarme también”, recuerda.
“A la mañana siguiente, yo estaba en el baño fumando marihuana cuando me miré en el espejo y dije: ‘Me voy a morir de cáncer porque me encanta esto. No voy a renunciar a esto.´ Sentí que no tenía otra opción, pero tan pronto como lo dije – el deseo se fue.” Fieldy se sentía humillado y pasó un año pidiendo disculpas, intencionalmente, a todas las personas que había herido en su vida. “Supongo que no fue difícil para mí porque sabía que había sido perdonado, y yo no estaba tratando de aferrarme a una situación de” ¿Por qué hice eso? ‘”, dice. “La gente piensa: ´Yo no soy lo suficientemente bueno para que el Señor venga a mi vida´. La gente tiene que saber que todo lo que tiene que hacer es entender lo que Jesús hizo por ellos. Él murió por sus pecados, murió en la cruz y resucitó tres días después. Si le pides que entre en tu corazón, es para toda la vida. Él va a estar contigo para siempre”. “Una vez que te das cuenta de que Jesús murió en la cruz y te perdonó sus pecados, es como, ‘Wow, alguien lo hizo por mí!” Es bastante loco saber que alguien murió por nosotros, sin embargo, todos somos pecadores. He hecho muchas cosas malas y le pedí perdón.

Pero aún hoy, sé que todavía voy a fallar en ciertas áreas. Sigo siendo una obra en progreso”. A pesar de saber que todavía no es perfecto, Fieldy dice que trata de seguir las enseñanzas de la Biblia porque sabe que eso va a producir una mejor vida para él. Arvizu siente que el llamado de Dios es quedarse en la banda, pero dice que incluso cuando él está de gira con Korn, hace un esfuerzo por alejarse de sus viejos hábitos y estilo de vida. “No es cierto que uno se convierte en un cristiano y los problemas desaparecen”, dice. “Todavía tengo mis luchas cotidianas en la vida y las situaciones que se me presentan. Pero me di cuenta de lo diferente que es ahora cuando las situaciones difíciles se ponen en mi camino. Tengo una base sólida sobre la cual pararme y sé cómo manejar la situación. No sé cómo, pero cuando estoy siguiendo a Cristo y caminando con Él, Él me muestra cómo superarlas”. Fieldy dice que una de las cosas más poderosas que le ayuda a mantenerse en el camino es un versículo de 1 Corintios, capítulo 10, versículo 13, que dice: “Las tentaciones en tu vida no son diferentes a las experiencia de otros, pero Dios es fi el. Él no permitirá que la tentación sea más grande de lo que puedas soportar. Cuando llegue la tentación, él te mostrará la salida, para que pueda soportar”. “Para alguien que está luchando, solo tienes que leer esto y vas a ganar.

Es potente”, dice. Después de su transformación radical, Fieldy Arvizu escribió un libro llamado, Got The Life: My Journey of Addiction, Faith, Recovery and Korn (Tengo la vida: Mi viaje de adicción, fe, recuperación y Korn), y actualmente está de gira con la banda, fi rmando sus libros para la gente. “Quiero que la gente vea que pueden cambiar el rumbo de sus vidas y no tener miedo de hacerlo”, dice. “Estoy tratando de mostrarles la manera en la que yo lo hice, y creo que yo era de lo más malo que se puede ser!” ■

FUENTE: Periódico El Desafío (http://challengenews.org/us-es/)