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¿Qué es lo más importante de tu vida?

queeslomasimportanteenlavidaSi pudieras frenar el ajetreo de tu vida cotidiana y pensaras en función de cómo vives, ¿cómo responderías a esa pregunta?

Por Kerry Clarensau

No siempre he pensado que las relaciones son la parte más importante de la vida. La mayor parte de mi vida pensé que el trabajo era lo más importante. Las relaciones siempre fueron divertidas y agradables para mí. De hecho, desde pequeña, mi momento preferido del día era cuando la familia se reunía alrededor de la mesa para cenar. Pero, a pesar de ese sentimiento, daba por sentado que el trabajo era el fundamento de la vida y que las relaciones eran tan solo la parte divertida.

Esa idea afectó la manera en que organizaba mi vida y pasaba mis días. Trabajé muchas horas para ser una buena alumna, una gran trabajadora y una buena madre. Siempre quise ser una persona sobresaliente y muy trabajadora. Luego, un día, cambió mi perspectiva.

Recibí una llamada telefónica. Del otro lado de la línea estaba mi amiga, Carol, que atravesaba la experiencia más dolorosa que una madre pueda enfrentar. Habían diagnosticado a su hijo de 16 años con cáncer y, luego de una larga batalla, falleció. El instante que oí su voz, sabía que debía dejar lo que estaba haciendo y escuchar. Mientras ella derramaba su corazón, Dios habló algo profundo al mío.

Ella me dijo que, unas pocas semanas antes de que Josh falleciera, su familia sabía que su tiempo restante sobre la tierra era corto. Así que le preguntaron cómo quería pasar sus últimos días. Dijo que quería pasar tiempo con la gente que amaba. Al entrar en su habilitación para despedirse, Josh daba a cada uno palabras de sabiduría (muy maduras para su edad). A su abuelo le dijo: “No llores mucho tiempo por mí, porque donde voy brilla siempre el sol, y ya no tendré más dolor”.

A sus amigos les declaró: “Más vale que vivan con rectitud. No estaré aquí para envejecer con ustedes, pero quiero verlos de nuevo en el cielo”.

A petición de Josh, la familia le puso música de adoración y le leía las Escrituras. Encontró consuelo en las melodías y en las palabras, mientras sufría un intenso dolor físico. Después de que mi amiga me describiera las últimas horas de la vida de su hijo, pensé lo siguiente: cuando supo que su vida estaba por terminar, al joven Josh le importaron dos cosas: su relación con Jesús y su relación con otros.

Cuando colgué el teléfono, salí de la oficina y fui al templo, caí de rodillas frente a un banco, escondí mi rostro entre las manos, y lloré. Oré: “Dios, ayúdame a amarte a ti y a las personas que pones en mi vida. Ayúdame a recordar la lección que aprendí de la vida de Josh”.

Tal vez las relaciones son lo más importante después de todo.

Ámense unos a otros

Cuando usted enfrente sus últimos días, ¿deseará haber trabajado más o haber amado mejor?

La expresión que nos motiva a “amar a Dios” o “amar al Señor” aparece unas siete veces en la Nueva Versión Internacional de La Biblia, y la frase “ama a tu prójimo” aparece nueve. Asimismo, más de cuarenta versículos del Nuevo Testamento contienen las palabras “unos a otros”.

Desde que tuve esa conversación con Carol, que me cambió la vida, se me hizo evidente que Dios quiere que entendamos este asunto del amor.

Por Kerry Clarensau
Tomado del libro:Una vida hermosa
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